Padre Rico padre pobre

Tenía este libro pendiente de lectura desde hace tiempo... y por fin le tocó el turno.

No voy a descubrir a nadie los buenos aprendizajes que un lector con la mente abierta y pocos conocimientos de finanzas personales puede obtener.

Siendo como soy una persona para el que la economía, las finanzas y todo lo relacionado con la bolsa y los mercados financieros siempre ha sido objeto de mi interés, curiosidad y estudio, no es un libro que me haya descubierto muchas cosas nuevas. Aunque algunas sí.

Sin embargo sí que me ha parecido magnífica la forma de contarlo. Es un libro fácil de leer y de entender con enseñanzas que deberían formar parte del currículo académico de las escuelas. Para ir enseñando a los niños desde pequeños.

De él un profesor inquieto podría sacar mucho contenido para transmitir conocimientos valiosos a sus alumnos, y podría aplicarse a distintas etapas y cliclos educativos.

Al menos, a mí me habría encantado que en el colegio me hubieran enseñado más de estas cosas y menos de otras que ya ni me acuerdo y que, desde luego no me marcaron ni formaron para que pudiera entender el mundo capitalista en el que vivimos. Y me encantaría que a mi hija se lo enseñaran también en el colegio.

Destaco entre las muchas enseñanzas interesantes la que figura dentro del apartado final, en el que el padre rico explica como empezar. Les proporciona a los alumnos 10 enseñanzas, la última de las cuales es "Enseña y recibirás: el poder de dar".

En este apartado relata la historia de un individuo que estaba sentado frente a una antigua estufa en una noche helada y le gritaba al fuego: "¡En cuanto me des algo de calor, te arrojaré algo de leña!".

Mucha sabiduría en pocas palabras,