La importancia de compartir los objetivos

En el dinámico mundo empresarial actual, la eficacia en la comunicación de los directivos no solo facilita la gestión diaria, sino que también define el éxito a largo plazo de cualquier organización. Una de las claves para este éxito de cualquier empresa es sin duda la habilidad de la dirección para comunicar con claridad los "para qué" y alinearlos con la estrategia de la compañía.

Esta práctica no solo refuerza la comprensión y el compromiso con los objetivos de la empresa por parte de los empleados, sino que también promueve una cultura de autonomía y responsabilidad individual.

Comunicar los objetivos es algo más que una directriz

La comunicación efectiva de los objetivos no es simplemente decir lo que se tiene que hacer, o el logro que se aspira a alcanzar. Va mucho más allá, porque supone implicar al otro en el porqué de cada tarea y mostrarla en un contexto más amplio, dentro del marco general de la empresa, o de un departamento concreto.

Al informar del "para que", no solo se transmite la necesidad de hacer una tarea o llevar a cabo un proyecto, sino que también se comparte una visión, y con ella se multiplican las posibilidades de alcanzar los objetivos.

Cuando las personas entienden el "para qué" de sus tareas, no solo se sienten más comprometidas, sino que también se les otorga la libertad de explorar cómo alcanzar esos objetivos, fomentando la autonomía, la creatividad y la innovación.

Cuando se entienden los objetivos, el conocimiento, la experiencia y las habilidades de las personas se ponen en marcha para encontrar la mejor forma de conseguir el objetivo.

La Autonomía no implica ausencia de dirección

Es crucial entender que fomentar la autonomía no significa quitar a la dirección su papel de mentor, al contrario.

Los directivos deben establecer expectativas claras y proveer los recursos necesarios, pero sin imponer un único camino para alcanzar el objetivo.

De esta manera, se fomenta un ambiente donde la creatividad y la experimentación son posibles, dentro de un marco que asegura la alineación con los objetivos de la empresa.

El liderazgo adaptativo

En conclusión, la habilidad de un directivo para comunicar efectivamente los "para qué" y fomentar un ambiente de autonomía y responsabilidad, no solo es esencial para el funcionamiento diario de una empresa, sino que también es fundamental para su crecimiento y adaptación a los cambios del mercado.

Al adoptar este enfoque, los líderes empresariales pueden cultivar equipos más comprometidos, innovadores y preparados para enfrentar los desafíos del futuro, al tiempo que su figura se erige como el responsable de adoptar los cambios, interiorizarlos y modular la estrategia y los objetivos para que se adapten mejor a la realidad cambiante y a la evolución permanente, que permita cuanto antes alcanzar la diferenciación respecto a otros players del mercado.